Cómo sostenerse en el día a día, Eduardo Fain

Monica Baum: ¿Cómo es el trabajo que hacés con vos mismo?

Eduardo Fain: Hago un trabajo combinado de Constelaciones con Psicoterapia, para esto mi psicoterapeuta me tiene una paciencia y tiene una apertura mental muy grande. Eso me permite enriquecer mi trabajo con las Constelaciones porque también me amplía la mirada. Mucho de lo que yo fui desarrollando tiene que ver con haber tenido un espacio donde pude trabajar conmigo y trabajar con las cosas que aparecían o lo que me traían los consultantes.

MB: Uno se imagina que las personas que trabajan ayudando a otros con su vida interior, en su propia vida deben tener una cuota de armonía, de equilibrio y de paz importante ¿esto es así?

EF: Tengo una cuota, pero es una cuota. Soy humano y me pasa todo lo humano. No estoy “encima de”, ni tengo una iluminación o algo por el estilo; nada, nada de esto existe. En realidad, es desde lo más humano que uno puede trabajar. Y “más humano” es poder mirarse en esto, porque desde ahí entonces podés mirar al otro como un otro.

Tengo la experiencias de los 16 años de ir a meditar. Iba a un grupo con una profesora de Historia, que en realidad era la profesora de mi novia de esa época, (¡con la que después me casé y después me separé!). Ella nos contaba de filosofía, de esoterismo, nos enseñaba a meditar. Vos imaginate que en esa época yo meditaba en el baño para que ni me vieran mis viejos. Pero es algo que también fui incorporando, hacer mucha práctica de yoga.

Una práctica que hago cotidianamente es el Saludo al Sol, porque es un estiramiento total y es un momento de conexión. Durante mucho tiempo hice Kundalini Yoga, que me fascinaba porque no era un trabajo sólo corporal sino de conexión emocional. Esto es parte de mi recorrido.EF El dia a dia

MB: En tu vida cotidiana con tus hijos ¿sentís que pudiste transmitirles una concepción diferente de la vida? Me imagino que los hijos de los psicólogos deben tener una vida más sana que otros.

EF: ¡¡Poné todo eso en duda ya mismo!! (risas). He transmitido todo eso pero nunca hubo una “bajada de línea”. Yo no les digo “tenés que”. Aprendieron más de la convivencia. Toman pero hacen lo suyo