Alejandra Ducca. Cristales, geometría sagrada y sonido: lenguajes de la luz

“Hay un momento en la vida que hay que dejar de ser un buscador y transformarse en un encontrador

Conocimos a Alejandra Ducca en una primera entrevista y en este reencuentro hacemos foco en su filosofía y en las terapias que utiliza para acompañar a las personas en su desarrollo personal. Ella trabaja con terapia de cristales, también conocida como gemoterapia, con geometría sagrada y con sonidos áuricos. “Son todos lenguajes de la Luz”, explica, haciendo referencia a lo sagrado en lo que la mayoría de las personas cree y que guía al universo y a la humanidad.

 

Los cristales no son piedras. Cuál es la diferencia

“En el caso de los cristales vas a escuchar las palabras gemas o piedras preciosas y piedras. La diferencia que hay entre un cristal y una piedra es que el cristal tiene su configuración atómica en una geometría perfecta, ha cristalizado en una forma geométrica perfecta y eso determina el patrón de frecuencia que va a irradiar.

Al cristal se le agrega el lenguaje del color ya que posee toda la gama del arcoíris, aunque cada uno se define en un espectro cromático específico según su configuración interna y externa.

Asimismo, a estos dos lenguajes de la luz -la geometría sagrada y los colores- se le suma la irradiación de frecuencia, un sonido no audible a nuestro oído que irradian las gemas a través de la vibración por el contacto con el calor de la piel y con la conciencia del que pone su atención en el cristal. El cristal empieza a entrar en una relación de intimidad con tu energía y con tu conciencia, y empieza a irradiarte sonido, geometría y luz, colores”.

 

La magia de los cristales

“Los cristales son mágicos definitivamente. Yo creo mucho en la magia”, dice Alejandra Ducca, pero ¿qué hacen los cristales?

Cuando los cristales entran en contacto con tu energía, primero te limpian y te alivianan, o sea, purifican la energía. Luego te irradian un patrón de frecuencia que es muy afín al patrón de frecuencia de tu alma, que vibra de la cuarta dimensión en adelante y es pura luz. Toda la vibración de tu energía empieza a elevarse y, por ende, a convocar energías de dimensiones superiores. La magia no es otra cosa que energía más sutil y más luminosa que se cuela en esta dimensión”.

 

¿Podemos evitar el efecto de los cristales?

“Con nuestra mente podemos bloquearnos a la luz, dice Alejandra Ducca, pero no podemos bloquearnos a la frecuencia geométrica que irradia el cristal y tampoco al sonido que irradia su frecuencia vibratoria; eso nos traspasa. Puedo cerrar mi mente y no me entra la luz, el color, pero me entra el sonido y la frecuencia geométrica.

Obviamente, si te cierras a algo luminoso es porque no estás luminoso. La luz atrae más luz y la oscuridad atrae más oscuridad. La oscuridad no tiene ganas de ser desplazada porque el ego está muy feliz tallando en ese ámbito donde él es el rey y se siente muy cómodo”, sostiene.

 

¿Cómo entra en juego la relación con el otro?

“El cristal no cambia a las otras personas, sostiene Alejandra, el cristal te cambia a vos. A partir de modificar tu energía al entrar en conexión con el cristal, él te ayuda a que eleves tu vibración, salgas del ego y puedas operar desde tu corazón. Y desde allí tienes otra mirada, miras con más amor, con más compasión.

También podemos regalar cristales, pero en ese caso es recomendable enseñarle a la persona cómo limpiarlos y explicarle que el cristal entra en un vínculo profundo con la persona cuando le abre su corazón y le da su atención.

Si te regalan un cristal y lo pones en tu mesita de luz va a irradiar -porque ellos siempre irradian- energía, luz y frecuencia vibratoria y geométrica. Pero si tomas el cristal y le muestras tu intención de entrar en conexión, cuando tu conciencia entra en conexión con la conciencia cristalina es cuando se produce otra realidad que es mágica”.

 

La Geometría Sagrada

“El lenguaje de la geometría es el concepto inmaculado de Dios, donde no talla la mente, y son los primeros movimientos que hace el Gran Espíritu para crear el mundo manifiesto, explica Alejandra Ducca.

En un primer momento Dios escuchó el latido de su corazón, sintió vibrar la creación en sí mismo y luego puso la intención de manifestarla afuera para poder experimentarse a través de su creación. Empieza por expandirse él mismo y luego genera la esfera, que es la madre de todas las geometrías, y que es como una especie de himen espacial entre lo que es el espacio fecundado y el no fecundado por la conciencia.

Cuando se mueve hacia ese punto del ecuador de esa esfera de conciencia genera el primer trazo, y esa línea es lo que llamamos bidimensión. Luego, Él siente ganas de seguir replicándose y, parado en ese segundo punto, vuelve a crear otra expansión de conciencia, otra esfera, y sigue haciéndolo alrededor de esa primera esfera creando seis, con lo que se crea la flor de la vida. Así empieza todo este patrón geométrico, la geometría primigenia que es la flor de la vida”.

 

¿Cómo se relaciona la geometría sagrada con un camino de búsqueda espiritual o con la vida cotidiana?

“Cuando empiezas a relacionarte con este lenguaje tu mente limitada y terrena empieza a abrirse más fácilmente al conocimiento abstracto. Desde algún lugar, ese lenguaje que tu alma comprende muy bien empieza a irradiarse en tu mente terrena y a crear un acercamiento entre tu yo terrenal y tu yo superior, entre tu yo físico y orgánico y tu yo luminoso, entre quien sos aquí en la tierra y tu alma, que es la identidad de tu espíritu. Es el atrevimiento de pensarse como un ser divino.

Cada vez hay más atrevimiento, cada vez es más rara la persona que no se atreve a repensarse y a ir un poquito más allá de los límites de su piel. Hay una masa crítica que realmente está haciendo la diferencia.

 

Visitas a lugares sagrados. Portales de energía de Argentina

Una labor central en la vida de Alejandra Ducca, acompañada por su pareja Roberto Pérez, son los viajes a lugares sagrados.

“Los lugares sagrados son espacios de la madre tierra donde hay una mayor confluencia de cristales por lo que atrae mayor energía cósmica y se produce una confluencia entre la energía telúrica y la energía cósmica o solar. En esos portales energéticos se desarrolla una atmosfera diáfana donde el velo con el otro lado se hace tan finito que la persona puede encontrarse con ese aspecto de ella que en una ciudad caótica le cuesta tanto. Nosotros preparamos a las personas a que atraviesen ese universo puro en conciencia.

En Argentina, por ejemplo, un viaje que venimos haciendo todos los años es a los portales de los Valles Calchaquíes. Yo venía viajando de manera amateur y empecé a organizarlos de manera que pudiera sumarse más gente.

Me acompañan dos mujeres de sabiduría, una es Seydin, que viene de Colombia y pertenece al grupo de nativos arahuacos, los que no fueron contaminados por la conquista española y siguen sosteniendo una forma de relacionarse con la madre tierra, con la madre naturaleza, que los hace estar en una linda resonancia con su propia alma.

Y la otra es Pierina, que viene de Alta Gracia, Córdoba, y es una mediadora de almas. Ella te ayuda a que eso que experimentaste en el portal puedas entenderlo mejor; ella puede conectar con las almas que están del otro lado y nos ayuda a profundizar más en ese encuentro”, explica.

 

De buscadores a encontradores

“Después de esos viajes dejan de ser buscadores y se transforman en encontradores, enfatiza Alejandra Ducca. Hay un momento en la vida que se tiene que pasar a otro nivel, dejar de ser un buscador y transformarse en un encontrador.

El que busca está en un estado de carencia. El que encuentra ya comenzó a conectarse con la abundancia, que es confiar en que todo lo que tenga que llegar a su vida va a llegar. Esa esa persona ya está en la luz y, en ese estado la persona se entrega, se entrega a su misión, a su propósito. Y si no conoce su misión se entrega a lo que sea que le toque vivir en esta vida y se pone al servicio, porque ya aprendió a vivir desde su ser, que es lo que vinimos a hacer.

El problema es ponerse al servicio cuando todavía estás viviendo desde el ego o sos un buscador porque todavía no estás listo. Aunque eso también es parte del aprendizaje, porque si no aprendemos a fracasar en la vida, fracasamos en el aprendizaje.

Tenemos que aprender a fracasar porque vinimos a aprender del fracaso, del error, de la frustración. No le tenemos que tener miedo a eso, tenemos que abrazar esos miedos ya que son parte de la experiencia.

Prefiero a gente que aprenda a fracasar para que no fracase en su aprendizaje, y finalmente logre saberse que es luz”, concluye Alejandra Ducca.

 

VIDEO de la entrevista

 

AUDIO de la entrevista

¿Por qué los cristales son mágicos? Limpieza, frecuencia y geometría sagrada

 

Monica Baum, junio 2019