Diego Giménez. Numerología

La numerología es un camino de autoconocimiento y no de predicción
Entrevista con Diego Giménez

Diego Giménez es numerólogo pitagórico. Lo entrevistamos en el espacio “Caminos de la Vida” de Wetoker y quisimos retratar aquí algunos párrafos de este encuentro.

Diego tiene 43 años, está en pareja, tiene una hija de 16 años y un varón de 5. Vive en Bernal, provincia de Buenos Aires. Formado en Numerología pitagórica y Programación Neurolingüística, está concluyendo estudios en Coaching Ontológico y Organizacional. Hasta no hace mucho era gerente de operaciones de una compañía, tenía 250 personas a cargo e integraba la comisión directiva de la empresa.

“Vengo de un hogar con muchas carencias económicas y eso me dio muchas herramientas para comenzar en una empresa en el puesto más bajo y llegar a una posición muy importante dentro de la compañía. Si hay algo que me sobraba ahí era plata, pero no era feliz”, cuenta Diego. En un momento crítico buscó distraerse escuchando radio cuando se topó con un programa sobre numerología y no la dejó más.

“La primera sesión de numerología me permitió hacerme consciente de muchos aspectos que quizá, en otro momento, me hubiese llevado mucho tiempo poder alcanzar esa información”.

Para pasar de esa primera sesión a dedicarse profesionalmente a la numerología hubo una señal inconfundible: “yo salía del consultorio y me sentía fenomenal. Una pasión es aquello que harías gratis, dicen por ahí, y yo sentí que estar ayudando a una persona a transitar determinada conflictiva que tiene lo haría gratis”.

No obstante, así como está terminando su formación en Coaching, tiene otra herramienta que, sin embargo, no puede manejar a piacere.

“De chico comencé a sentir presencias aunque no puedo manejarlo, no puedo cerrar o abrir ese portal. Sí sucede que, en algunas entrevistas, se hace presente alguien y es maravilloso porque a veces digo algo que para mí no tiene ningún sentido pero para la persona que lo recibe es muy sanador. Por mucho tiempo sentí que estaba loco y realmente me preocupaba ¡además de los sustos que me pegaba! (risas)”.

La Numerología parece algo muy racional y matemático, a su vez, mezcla de magia y futurismo, lo cual Diego Giménez se apresura a desarmar.

“En realidad, la numerología, como yo la llevo adelante, tiene mucha relación con lo emocional. Muchas veces vienen y me dicen ‘yo soy un 11’ o ‘yo soy un 5’. Pero uno no es un número. Uno es un cúmulo de números que, dependiendo de dónde se encuentren influyen, tanto en tu personalidad como en cosas que te suceden. Yo veo en cada ser que viene al consultorio la inmensidad que tiene por descubrir de sí mismo. No me quedo con lo que trae, trato de construir el cómo se va”.

Y de los números me lleva a la realidad: “Los momentos difíciles nos dan la llave para seguir abriendo puertas”, dice. Yo protesto porque no queremos sufrir y no queremos que sufran los que tenemos cerca. “No hay forma de que uno pueda evitar el sufrimiento del otro. Uno puede acompañar con un consejo pero siempre dejando en claro de que es un consejo desde la mirada de uno”.

El padre de la Numerología, el gran Pitágoras, ya decía que nacemos en el hogar que carece de aquello que vinimos a aprender. “Porque precisamente, la vida es un camino de aprendizaje. Uno tiene que hacer su camino y hacer su experiencia y aprender de estas experiencias”, insiste Diego.

También habla del impacto en nuestra vida del hogar inicial, de intentar analizar los números de otros (¡quién no se siente tentando de hacerlo con su pareja o con los hijos e intentar adivinar algo del destino! que igual nos sorprenderá).

“Lo que me fascinó de la Numerología, al menos como yo la aprendí, es que le da mucho valor al primer hogar de las personas porque ahí empezamos a construir el Yo, y generalmente uno termina haciéndose a uno mismo lo que le hicieron a uno. Pero no se trata de buscar culpables, se trata de reparar ese vínculo”.

Me intriga saber si el que recurre a la numerología no busca reafirmar su victimismo y una salida fácil de ese sufrimiento.

“Vienen porque se cansaron de algo, cuando ya no quieren más esa situación. Pero sin la ayuda de la persona yo no puedo hacer nada. Magia no hago y creo que nadie la puede hacer. Cuando a veces me cuentan algún logro y me dicen ‘no hubiera sido posible sin tu ayuda’, yo les digo, ‘no hubiese sido posible sin Tu ayuda’. Uno acompaña, pero la que toma valor para enfrentarse a sus desafíos es la persona. Lo que uno hace por ahí es mostrarle su potencial, nuestra esencia, que la tenemos tapada por vivencias”.

Y recomienda, “Siempre que nos pasa algo, no hay que preguntarse por qué me pasó sino para qué me pasó. Cambiar la pregunta.”

También hablamos de las herramientas que nos da la Numerología para conocernos a nosotros mismos, cómo es una sesión, si podemos consultar cuando tenemos un proyecto laboral en puerta o las cuestiones del amor.

“Obviamente yo tengo muchos machetes que me da la numerología, pero no sirve de nada si te lo digo todo. Yo te voy llevando para que vos lo descubras. Cuando estás descubriendo quién sos, te muestro los números pero no hago magia, la magia la hacés vos con tu energía. Cuando vos enfocás tu energía en lo que querés, el universo conspira a tu favor. Siempre pasa. Cuando uno pone la energía en lo que ama, no en lo que le dijeron que tenía que amar, cuando uno se escucha a uno mismo, te puedo asegurar que el universo te acompaña”.

También hablamos del karma y el significado que le da la Numerología.

“El karma solo se deshace cuando vos entendés para qué viniste, cuáles son tus herramientas para lograr la misión que tenés para esta vida. No es que tenés que dejar de ser vos para ser quien eras en otra vida, para poder sanar aquello. No”.

La Numerología da muchos más elementos que las lecciones kármicas, como los números del sendero natal, donde se halla lo que uno realmente viene a aprender en esta vida; el sendero del mundo, que es cómo uno debe transitar esta vida para lograr el objetivo que tiene nuestra alma; la esencia, que son las herramientas que uno guarda en el corazón, o el número potencial, que habla de aspectos de la personalidad.

Le pregunté qué pasa con los nombres artísticos, si se puede hacer numerología de países o de eventos puntuales, como el mundial que tendremos este año.

La numerología no hace futurología, es encontrarse a uno. Nos ayuda a encontrar en nosotros lo que no encontramos por nosotros mismos, encontrar la llave a esa puerta que tenemos que abrir que no vemos, o que vemos pero no nos animamos a abrir. Son herramientas para transitar la vida como uno quiere, que es como se debe. Como se quiere vivir es como se debe vivir”.

“Tampoco es un despacho de información de un shopping. Uno no puede hacer numerología de prepo. La gente cuando busca encuentra, y si no busca, por ahí no es momento. Si la persona no decide escuchar, no tiene sentido decir.”

Ver cuáles son los números de nuestros hijos es una tentación grande. Se lo pregunté y me devolvió otra respuesta demoledora.

“Los hice para ver sus fortalezas pero no puedo utilizar la numerología para evitarles el camino que ellos mismos eligieron transitar. El alma elige qué vida transitar. La gente puede decir ‘pero ¿yo elegí esto?’, sí, el día que salgas de la víctima y entiendas el mensaje que esconde, te vas a dar cuenta que es uno de los aprendizajes más grandes de tu vida”.

“Uno tiene que brindarse siempre, pero no hacerlo por asalto. Cuando la fruta está madura, cae sola.”

 

VIDEO de la entrevista

 

AUDIO de la entrevista

La numerología es un camino de autoconocimiento y no de predicción. Con Diego Giménez.

 

Podés contactar a Diego Giménez aquí

Marzo 2018