Dios y la abundancia, según Luis Daniel Vítolo

Durante la extensa entrevista a Luis Daniel Vítolo no pudimos obviar la pregunta sobre la divinidad, concepto que, de todos modos, estuvo latente en toda la conversación.

MB: hay dos temas sobre los cuales siempre me gusta pregunta. Uno es sobre Dios, el universo, la divinidad y el otro es sobre la abundancia. Vos elegís con cual empezar…

LDV: Es lo mismo, yo te digo, es que no puedo apartarme. Vuelvo a lo mismo, Dios, y el nombre que le quiera poner, como hoy día se acostumbra, para mí en “Universo”, la palabra más neutral, está todo. Cuando vos estás conectado con el universo no podes vivir en la escasez, cuando el “fax” te anda bien, no, fax no, ya el fax está… El whatssap con Dios… Mira, siempre vas a tener, como te dije antes, lo que sentís. Y en cada aspecto de tu vida vas a tener algún tipo de merecimiento y el merecimiento te los das vos. El famoso “juicio final”, si existiese algo así, es el juicio que te vas a hacer vos a vos mismo, ¿o te crees que alguien te va a juzgar? Por eso, como bien dice Enric (Corbera), el juicio final es el final de los juicios.

MB: pero la abundancia está relacionada, en general, a los bienes materiales a la capacidad de producir dinero porque el dinero se asocia con conseguir todo el resto.

LDV: ¿Jesús qué decía? A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, ¿te acordás? En este mundo sí. Pero no te olvides que somos seres multidimensionales. Mínimamente, como dicen los chamanes, estamos en dos mundos. Don Juan ¿qué le decía a Castaneda? Somos espíritu, entonces, cada tanto entramos a este mundo, hacemos lo que tenemos que hacer y salimos, para mantenerte sano. Cuando estás en este mundo necesitas el dinero, obvio. Pero sería algo trillado ya, tiene que ver el tema del merecimiento, el sentirse capaz, que vas a hacer algo que va a servir a los demás. Uno necesita ese concepto, pero en realidad, te tiene que servir a vos porque, cuando a vos te sirve, ya les sirve a los demás.

Esta es la manera de despertar el interés en el otro, tenés que interesarte a vos. Si vos realmente estás apasionado en lo que hacés, vas a rodearte de gente que se va a apasionar con lo que vos haces también, no lo podes evitar.

Eso insisto, insisto, insisto. Viste que antiguamente decían “hay que meterse para dentro, hay que conocerse uno mismo” y la verdad, ahí también coincido con Enric (Corbera), no hay que mirar para adentro nada, hay que mirar para afuera, porque no hay afuera, entonces es más fácil. Vos podes decir mil veces que vivís en la abundancia pero si te está faltando la guita es mentira lo que estás diciendo. Y podes decir mil veces que te sentís la mujer más bella del mundo pero te miras al espejo y te ves fea, vas a vivir una vida de fea. Entonces, hay que cambiar lo que sentís, siempre. Y eso se logra con toma de conciencia. Es como mirar para afuera para darte cuenta qué es lo que estás emitiendo y volver a ir para adentro sabiendo que es todo tan subjetivo que, con que te empieces a ver linda, ya te vas a ver linda y los demás te van a ver linda. Es este juego de entrar y salir, como dice Don Juan.

Hablando de Numerología, si vos cambiás el sentir los planetas cambian su recorrido. Pero, mientras tanto para la evolución de tu alma sí sirve todo eso, porque tu alma tiene que evolucionar. Para mí es muy importante esto que te dije de la metafísica, separar lo infinito de lo eterno, lo que es alma y espíritu, porque te va a aclarar muchas cosas. Cuando yo te hablo del alma te hablo de una manera y cuando te hablo de espíritu te voy a contestar siempre: “es lo mismo, es lo mismo, es lo mismo”.

En este último tiempo se potenció un montón la cantidad de médicos, psicólogos, odontólogos, de profesionales de la salud que está viniendo a la consulta.

Por más que haya sido un accidente o se haya golpeado, un traumatismo, igual viene programado desde antes, yo tengo una visión muy especial en esto, desde la visión del alma, para que no te confundas, acordarte que yo estoy en dos lugares a la vez…

MB: ¿Pero entonces nada depende de uno?

LDV: No, es que si estás de ese lado sos todo destino, cuando te paras del otro lado ya te salís. Este es el doble juego que él, Enric, está haciendo ahora, que se está apiolando, (por fin Enric! …risas), de esto, en realidad no tenés que hacer nada. El infinito no puede hacer nada, no puede ir a ningún lado, no puede mejorar nada, no puede empeorar, si es infinito…

MB: entonces es aburrido…

LDV: Bueno, por eso aparece el cuerpo físico, para reconocerse desde otro lugar, esta es la diversión del infinito.