María del Carmen Cepeda. Yoga

“En yoga el cuerpo es el instrumento, el intérprete es la mente y el sonido es la respiración”

María del Carmen Cepeda es uruguaya, tiene dos hijos y dos nietos. Vino a Buenos Aires en su luna de miel buscando un mejor tratamiento para la fiebre reumática que le había sido diagnosticada hacía un tiempo. Pero con su marido decidieron quedarse y comenzar su familia acá.

El primer tiempo fue muy duro y con trabajos precarios, hasta que consiguió algo más estable como encargada de un edificio. Ahí decidió terminar el secundario que le había quedado trunco en su pueblito de origen ya que no tenía recursos para ir a estudiar a un pueblo más grande.

Su pasión siempre fue el trabajo con el cuerpo, pero también amaba la música; la guitarra es su fiel compañera. En la puja interna ganó la primera y empezó el profesorado de Educación Física. Ahí fue que escuchó por primera vez sobre el yoga y comenzó a practicarlo en una escuelita cerca de su casa, hasta que reconoció que unía todas sus pasiones: “en la práctica del yoga el cuerpo es el instrumento, el intérprete es la mente y el sonido es la respiración. En el yoga encontré todo lo que no pude terminar antes. Esto es música, es mover el cuerpo, es trabajar la mente, es descansar, es relajarse, todo en un ser.”

Hace más de treinta años de esa decisión, en una época en que el yoga, más que una disciplina, era considerado casi una religión y, practicarlo, una herejía. Por eso mismo buscó el mejor lugar de ese momento para formarse y así llegó a la fundación Indra Devi, donde conoció a Mataji (madrecita) Indra Devi, quien trajo esta disciplina a la Argentina. Toda una revolucionaria en una sociedad muy machista.

Si bien desde hace 31 años es instructora y formadora de instructores en la Fundación Indra Devi, María del Carmen también salió a conocer otras técnicas y maestros con los que sigue nutriendo su trabajo.

Una de las características de sus multitudinarias clases es ser increíblemente meticulosa con cada alumno y detallista con cada parte del cuerpo en que se está trabajando. Ninguna clase es igual a la otra y uno se encuentra con músculos y articulaciones que no había reconocido, mucho menos trabajado, hasta el momento.

Esto no es casual, “para poder conocer las diferentes enfermedades que podían tener mis alumnos iba a los congresos que daban en el Hospital de Clínicas”, relata, y sigue: “A mí la parte anatómica me encanta. El cuerpo, para poder trabajarlo lo tenés que conocer, el cuerpo es el instrumento para el camino de la vida”.

Y le suma una profunda vocación de servicio: “el servicio lo es todo para mí, no hay nada más placentero que el otro te diga ‘se me fue el dolor de la cintura”`. A diferencia de otras disciplinas o deportes, el yoga es terapéutico, busca la salud física, mental y emocional. Las diferentes posturas buscan que el cuerpo, la mente y el espíritu estén en armonía; es trabajar el ser desde diferentes lugares.

Aun así, si bien pareciera que el yoga es una secuencia de ejercicios físicos, la respiración es lo más importante: “para mí es más importante la respiración que la postura. Si estás respirando bien, toda esa energía va a la parte del cuerpo que vos quieras trabajar, y esa energía va a dar al cuerpo la posibilidad de flexibilizarse, de ablandarse, de soltarse. Yoga y respiración van de la mano, si no, hacé gimnasia”, remarca.

¿Meditación o relajación?

Son dos componentes esenciales de la práctica de yoga, pero, aunque puedan confundirse, son prácticas completamente distintas.

“La meditación busca calmar el torbellino de pensamientos. Para lograrlo hay que estar sentado porque a lo largo de la columna están alineados los siete centros principales de energía o chakras. Meditar es eso, alinear la columna, alinear los chakras y trabajar con la respiración o con alguna de las tantas técnicas que existen, como con sonidos, con la concentración en un objeto de fe, etc., para llegar a la calma total”, dice María del Carmen.

En tanto, la relajación es algo físico, no mental. La meditación es para la mente, la relajación es para el cuerpo, y con ellas se cierra cada clase de yoga.

El yoga es para todos

Buscando saber si hay algún impedimento para hacer yoga, María del Carmen Cepeda me aclara: “es para todos, para todos los que quieran… Tenés que querer. Y con la práctica sostenida se genera una rutina que no es una obligación, sino que se disfruta. Si no te vas contento de la práctica, eso no es yoga…”

“Yoga no es competir, no es una carrera por el éxito, es buscar que te limpies, que puedas disfrutar de este cuerpo, instrumento lindo que te dio la vida, cuidarlo, protegerlo, venerarlo. Eso es yoga. Es la comunión entre el cuerpo, la mente y el espíritu”, insiste.

Lo último que le pregunté es si tenía un sueño por cumplir, la respuesta me sorprendió por completo.

 

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AUDIO de la entrevista

“El yoga trabaja el Ser desde diferentes lugares”. Con María del Carmen Cepeda

Abril 2018