Registros Akáshicos

La lectura de los Registros Akáshicos es una terapia destinada al autoconocimiento y a la sanación donde el terapeuta accede, con el permiso del consultante, a los registros del alma de esta persona guardados en un espacio llamado Akasha.

Akasha es algún punto del universo, desconocido hasta el momento, donde se registra y almacena toda la información del alma, “como si fuera la nube de internet” dice la lectora de registros Susana Branciforte. Todos los sentimientos, las emociones, las vivencias que uno ha transitado quedan registradas y siguen afectando la vida actual con el objetivo de llevarnos a evolucionar y sanar.

Cuando se necesita saber dónde se está parado, qué está sucediendo en uno mismo o echar luz sobre alguna situación que no se logra resolver, se puede acceder a la información del pasado, presente o futuro -porque ahí no hay tiempo ni espacio- para saber en qué está trabajando nuestra alma, y así, aprender, sanar o mejorar. Toda esa información está a disposición nuestra y lo que hace el lector de Registros Akáshicos es hacer de nexo entre esa información y la persona que consulta, gracias a la ayuda de los guías espirituales o diversas entidades divinas.

Es importante aclarar que la lectura de registros akáshicos no produce sufrimiento en quien consulta, al contrario, es liberador porque en el momento que se recibe la información, la persona se conecta con algo muy profundo y se siente una emoción muy positiva. Después del registro se suele sentir una gran paz porque al conectarse con algo fuerte cono es la propia alma, se llega a comprender cosas que antes, solamente con la mente, no se comprendían.

Se sugiere llegar a la sesión con las preguntas específicas sobre lo que se quiere consultar, las que habitualmente se relacionan con el lugar donde uno se encuentra en el presente, qué suceso o lazo con alguien concreto tiene que comprender para mejorar o para dejar de lado, o preguntas sobre decisiones a tomar. Esa información es transmitida por guías espirituales, maestros o algún ser querido que ya no esté en este plano al lector de registros a través de imágenes, palabras, sensaciones u otras formas, dependiendo de cada lector.

La información que recibimos generalmente la conocemos, nos resuena, es como una confirmación que necesitábamos y la sanación se produce al mover esa energía interna que terminó siendo una enfermedad o una carga psicológica. La lectura de registro también ayuda a sacar a la luz lo que estaba guardado o desatar nudos, permitiendo reconocer el patrón de miedo, angustia, enojo, carencias o algún trauma que está sufriendo la persona.

Una vez que visualiza el patrón que generó el problema, se lo suelta y elimina por medio de oraciones o de ejercicios que se hacen dentro de la lectura. No obstante, el registro no se termina al cierre de la sesión sino que la energía que se movió, con el paso del tiempo, sigue trabajando.