¡Es tan cómodo sentir miedo…

El Grito Munch

El Grito de Edvard Munch

Hoy me desperté en la madrugada con miedo en el corazón, como tantos días de estos en que no puedo evitarlo. Siento miedo de… tengo miedo de no… Me siento castigada y siento bronca porque dios no me ayuda «de una buena vez». Quiero suplicar que no me deje sola, que me muestre oportunidades. Pero eso también me da bronca porque ya sé que es suplicar a otro…

Trato siempre de salir de esos sentimientos negativos porque me siento muy mal, no quiero vivir con ese clima interno.

Recuerdo lo que me dijo Maru Lina “Eso es miedo. Conectate con tu parte creadora para confiar en la abundancia” y ahí comienzo a hurgar adentro mío. Ciertamente tengo mucho para ofrecer, podría hacer una lista y la haré pero no quiero quedarme en algo intelectual, quiero sentir esas capacidades creadoras en mi corazón.

Pero también me puse a observar por qué necesito sentir miedo. Para qué es práctico el miedo. El miedo es la perfecta excusa para no reconocer mi capacidad creadora. El miedo es la justificación para decir “tengo que valorarme más, tengo que trabajar mi autoestima”, llenarme de culpas que tampoco puedo resolver y postergar todo, tirar la pelota hacia otro lado y, sobre todo, hacia adelante.

En realidad ya Somos. Ya soy.

El miedo es el motor para quedarme del lado de la inacción.

El miedo es mi comodidad por mantener la relación binaria: “dios –la vida, el universo, la sociedad- me debe dar algo que yo necesito” y que no me lo den me llena de miedo y me mantiene en un cómodo lugar de víctima. Yo creo merecer algo que viene de afuera.

El miedo es el bienestar de seguir echándole la culpa a otro, al afuera, al destino, al país, a la edad, a Dios, a “lo que me tocó en la vida”.

Necesito volver cada vez a mi interior para transmutar ese miedo y volver a creer y sentir confianza. Desmantelar las creencias que tengo, reconocer las artimañas que están instaladas para mantenerme en un cómodo lugar de víctima.

Tomar conciencia de esto y ponerme del lado creador vuelve a llenarme de confianza, alegría y gratitud.


Monica Baum ©. Sábado 16 de julio de 2016